Transexualidad

La transexualidad forma parte indiscutible de la diversidad humana. Una diversidad que la sociedad no siempre ha aceptado y que, en ocasiones, por desgracia, se ha perseguido causando un gran dolor. Debemos despojarnos de los prejuicios y para ello necesitamos de información para entender que la transexualidad, como otras formas de expresión de la identidad, forman parte del ser humano.

IM GENDER

¿Qué es la transexualidad?

La transexualidad forma parte indiscutible de la diversidad humana. Desde IM GENDER utilizamos el término trans ya que engloba tanto a aquellas personas que se identifican con un sexo diferente al asignado al nacer, mujeres y hombres transexuales, como a aquellas otras cuya expresión de género no coincide con las expectativas asociadas a su sexo de asignación. Y también a aquellas personas que pueden no identificarse con los términos trans ni transexualidad, sino simplemente como hombres y mujeres que igualmente se les ha asignado un sexo al nacer con el que no se identifican. Desde IM Gender entendemos que el abanico de posibilidades dentro de todas las identidades y expresiones es muy amplio y variado.

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos. Todos los derechos humanos son universales, complementarios, indivisibles e interdependientes. La orientación sexual1) y la identidad de género2) son esenciales para la dignidad y la humanidad de toda persona y no deben ser motivo de discriminación o abuso.” 

Principios de Yogyakarta sobre la aplicación de la legislación internacional de derechos humanos en relación con la orientación sexual y la identidad de género.

Algunos conceptos

U

sexo

Entendemos que la definición sobre el sexo de una persona va más allá de la apreciación visual de sus órganos genitales externos en el momento de su nacimiento tal y como estableció el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en el año 2002.

Al nacer se nos otorga un sexo por el aspecto de nuestra anatomía sexual. Mayoritariamente el cromosoma XY corresponde al hombre y el cromosoma XX corresponde a la mujer. Sin embargo, hay una diversidad muy amplia con respecto al sexo: existen mujeres con cromosomas XY y hombres con cromosomas XX (personas transexuales o transgénero).

También se presentan personas con tres cromosomas a la vez, XXX, XXY, X y con una anatomía sexual o reproductiva que no puede ser diferenciada como masculina o femenina (intersexualidad). Todo esto, simplemente, forma parte de la diversidad humana. En ocasiones, el sexo asignado al nacer no coincide con la Identidad de Género de la persona debido a la gran diversidad de posibilidades.

l

género

Es el conjunto de características sociales, culturales, políticas, psicológicas y jurídicas que una sociedad asigna a las personas como propias de hombres y mujeres. Es decir, es una construcción sociocultural, que varía a través de la historia, y hace referencia a los rasgos que una sociedad atribuye a lo que considera “femenino” o “masculino”.

El binarismo de género es el término que describe una sociedad que divide a sus ciudadanos entre hombres y mujeres de manera estricta y excluyente. Este sistema se contrapone a una sociedad basada en la diversidad de género, en la que existe una amplia gama de identidades y vivencias de género que no encasilla ni excluye otras formas.

identidad de género

Son las vivencias internas, sensaciones privadas y experiencias subjetivas de una persona acerca de su propio género. En ocasiones, esta identidad no coincide con el sexo asignado al nacer por el aspecto de su anatomía sexual.

Desde IM Gender entendemos que todas las identidades son válidas y celebramos que la Organización Mundial de la Salud haya eliminado la transexualidad del capítulo de enfermedades mentales del CIE 10, pasando ahora a estar en el capítulo de Condiciones relacionadas con la Salud Sexual.

ORIENTACIÓN SEXUAL

Es la atracción romántica, sexual y/ o afectiva hacia otros.

Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS

Desde IM Gender entendemos que esta decisión da libertad a las personas trans para decidir sobre el tipo de itinerario que quieren seguir y asumimos que no todas las personas trans tendrán las mismas necesidades a la hora de decidir si quieren o no comenzar una cirugía específica.

La nueva Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS (Organización Mundial de la Salud) en su undécima revisión (CIE-11) ha eliminado la transexualidad e identidades trans, del capítulo de enfermedades mentales de la CIE-10, pasando a formar parte de un nuevo capítulo, el 17, “condiciones relacionadas con la salud sexual”, el término que se utilizará ahora es “incongruencia de género”.

La OMS considera necesario seguir manteniendo la codificación de la transexualidad/identidades trans dentro de la CIE, para dar cobertura a las necesidades sanitarias que muchas personas trans reclaman. Aunque muchas personas no se sientan identificadas bajo el nuevo término, el paso dado por la OMS deja claro que la transexualidad e identidades trans no son ninguna enfermedad. 

La transexualidad a lo largo de los años

 

La transexualidad y la existencia de identidades trans han estado presentes en todas las culturas de la humanidad. Desde las sociedades neolíticas hasta hoy en día, pasando por los aborígenes de Siberia o los indios americanos, la transexualidad y las identidades trans eran un hecho admitido y, en la mayoría de las culturas antiguas, asimilado por la sociedad.

Sin embargo, después de la imposición de la civilización europea y con la introducción del concepto binario hombre/mujer, las distintas opciones de identidad de género y orientación sexual fueron patologizadas. Con ello, transexuales y homosexuales, entre otras minorías, fueron perseguidos y castigados relegando a la clandestinidad cualquier manifestación fuera de lo binario.

Entre los siglos XVIII y XIX, se vive un crecimiento del movimiento de homosexuales y trans en el mundo haciendo su situación más visible. Esta circunstancia, sumada a la aparición de normas reguladoras sobre los derechos humanos, llevaron a considerar inicialmente estas  divergencias como enfermedades, por lo que exigían una “cura”.

Hacia finales del siglo XIX y hasta principios del siglo XX, se realizaron diversos estudios englobando los términos que conocemos en la actualidad como homosexualidad, travestismo y transexualidad en lo que se llamó “inversión sexual”.

El Siglo XX y sus avances

En el año 1923 fue el médico sexólo alemán Magnus Hirschfeld quien desarrolló la teoría del tercer sexo o el estado intersexual al que determinó como un intermedio entre varón y mujer. No obstante, muchas de sus obras revolucionarias para la época fueron destruidas el 6 de mayo de 1933 cuando los nazis quemaron bibliotecas y destruyeron el Ïnstitut fer Sexualwissenschaft tras la toma de poder. 

A partir de los años 50, los profesionales, Cauldwell y Harry Benjamin,  independizan los términos homo/hetero/bisexualidad, transexualidad, transgenericidad y travestismo. Será Harry Benjamin quien en 1966 escriba el famoso libro “The transexual Phenomenon”. Se convierte así en el precursor de la llamada “terapia tripartita” que consideraba ideal para las personas trans, haciendo alusión a la necesidad del aporte multidisciplinario para su abordaje.

Un recorrido que, poco a poco, vuelve donde todo había empezado, a entender que a pesar de que se han intentado catalogar las identidades trans incluyendo la transexualidad como enfermedades psiquiátricas no tiene ningún sentido que sigan estando ahí ya que supone una vulneración de los derechos humanos fundamentales.